miércoles, 21 de agosto de 2013

POR UN DIA

Jugamos a ser dioses y el destino nos castigó con la injusticia.
Jugamos a ser infalibles y la vida nos enseñó el hielo de la soledad,
La hipocresía de los colores en tu rostro y la sabiduría de los estúpidos.
Jugamos a ser dioses y Dios nos enseñó los miedos insertos a la piel.
Jugamos a ser inmutables y la muerte nos reveló el valor de la vida,
La candidez de los besos primigenios y el dulce de las promesas superfluas.

Un Dios soberbio concibió la indelicada forma del odio,
Insinuó las mil maneras del pecado del amor,
Inventó el veneno que acicala el beso despiadado,
Promovió la infinita y desmedida conmemoración del dolor.

Me quedaré en la cueva de los miedos esperando el vino de uva,
Vislumbrando la flecha herida en el canto del pájaro inocente,
Mascullando los argumentos que nadie osa creer
Y entonando la oración de tu nombre en la lapida que me pertenece.

Jugamos a ser dioses y la publicidad puso mi rostro en tu futuro.
Jugué a no equivocarme y mi apellido engalanó tus frustraciones,
Fuimos de la mano al abismo entrañable de la felicidad
Y nos atragantamos de la espuma exquisita de la fantasía.

A cuatro manos inventamos la ceremonia del jugo de naranjas
Y nos fuimos derrotados cada cual por su lado
A lanzarle alaridos enardecidos a la luna
A esperarnos sin habernos ido…


ALIAS

No se trata de un juego de delfines,
Ni más faltaba.
Es un conteo de segundos que indican
Que la vida se angustia y se exaspera.
Una voz contagiosa que intenta cánticos ponzoñosos.
Cuerpos desnudos que se ofrecen a la ceremonia del pecado.
Se trata de un beso escondido en la melodía de un delfín.
La vida más allá de tu ropa interior de la noche anterior.
Una mirada mórbida desde la ventana insólita,
Que se queda con el adiós garabateado en la sonrisa.

No se trata de un juego de bestias inteligentes,
Cualquier Dios que me libre.
Es una estadística famélica que notifica
La confabulación de los números con tu calendario menstrual.
Una voz que sabe a látex se fuga del fragor de la ducha.
Los surcos movedizos en las sabanas blancas hablan de la interinidad del amor.
Se trata de un viaje intempestivo en la noche de tu piel.
Las dudas más allá de la ecuación ilógica de los besos.
Ella, respira, exánime; igual: 50%.
Él, besa la mejilla inanimada, desciende del paraíso; igual: 50%.

Queda claro: es una patología sicalíptica mimetizada en un manuscrito,
Que aspira al alias de poema.



domingo, 11 de noviembre de 2012

EL OCTAVO WHISKY


Los valientes
saben a taza de café.
Esperan a las tardes
acurrucados.
Fantasean con la lluvia
desde la ventana.
Los valientes
aman trágicamente la vida
e inventaron la teoría de la ardilla.
(Guardan y guardan)
Un valiente
se reúne con otros para cantar
bajo la luna.
(Creen que hay luna)
Revalidan la hermandad
confiriendo lo que son
a un Dios.
(Negocian la sangre)
Son horizontales pero patriotas.
Volubles y maquiavélicos.
Son.
No son.
Neutrales y presumidos.

Los valientes
nacen en azoteas.
Se crían bajo la tutela
de barney.
(El dinosaurio violáceo con vocecita gay)
Van a las escuelas
que acicalan religión
por conocimiento.
(Desde luego, aleccionan…)
Se narcotizan
con la inmundicia musical de
David Bisbal y Thalía.
(Después van a misa y empatan)
Se casan con las primas
de apellido melancólico
y reputación de monasterio.
(No tienen sexo… reproducen valientitos)
Salvaguardan las leyes anodinas,
las instituciones demenciales
y la democracia pueril.
(La dignidad, la igualdad y la soberanía
son las toallas sanitarias)
Cuando tienen ochenta años
dictan seminarios sobre la rutina.
(Son impotentes, el viagra los engorda
y las hembras son uvas verdes)

Los valientes
son trascendentes después del séptimo whisky.
Rasgan la guitarra con aflicción
y aspiran al cielo (después del octavo whisky).

Una última cosa
los cobardes no existen.
(Se quedan en los condones
y en los amores platónicos… o escriben poemas)

jueves, 25 de octubre de 2012

PAN Y CIRCO (Poema)

Otra vez
Vendrá la injusticia de la lluvia, el cinismo del perdón
Y la hipocresía de las leyes.
Vendrán por la garganta del cisne,
Por la sangre inexplicable del abuelo
Y la sonrisa de los niños.

Otra vez
Vendrá la sinrazón racional, el oprobio iconoclasta
Y la desdicha infinita.
Vendrán por la ironía inquebrantable de los sabios,
Los pasos inanimados del excluido
Y el dolor de adentro.

Otra vez seremos los mismos
Que huyendo de nosotros
Renunciamos al pecado de morirnos
Frente a un mar innecesario.

Otra vez
Vendrá la premura por mis noches, el silencio del cuchillo
Y el victimario subsidiado.
Vendrán por el orgullo de catecismo, la dignidad de la ceniza
Y la certidumbre de la serpiente.

Otra vez
Vendrá la desesperanza a mi almohada, el olvido de los genes
Y yo multiplicado por nada.
Vendrán por las caricias en la piel, las promesas abreviadas
Y las cicatrices en el bosque.


Otra vez acudiremos a la memoria delirante
Renunciando al pecado de morirnos
Frente a una Coca cola
Igualmente innecesaria.









domingo, 29 de julio de 2012

1 x 1 = 11 (Poema)

A todos los niños que sueñan con la guerra
En las aulas de clase… y no despiertan nunca…
Van por la vida detrás de las balas que disparan,
Detrás de la sangre propia que se derrama del cuerpo de otro.
Van por la vida dentro de una maraña de ideologías que asquea,
Detrás de enemigos difusos que ostentan su apellido.
Van por la vida vestidos de héroes re-creados en las cartillas de Primaria,
Inmersos en una guerra planificada y financiada por las lágrimas de la madre que te trajo al mundo.
Fue concebido (sin pedirlo) en un amor sin preservativos.
No contó nunca para las estadísticas de las pruebas SABER.
Sólo era una especie de blanco fijo para las metrallas de la miseria.
Fanático de la vanagloria que exhiben otros
Y contertulio de la pobreza que le cayó del cielo.

Van por la vida disfrazados de bienhechores de lo que no conocen,
Creyéndose las frases inicuas de la publicidad bélica.
Van por la vida acatando plegarias pordioseras
Y escuchando un reggaetón de moda.
Piensan lo que vomita la institucionalidad,
Un marco teórico que desdeña la vida,
Que encumbra la semántica presuntuosa del himno nacional,
Que solloza la muerte propia, para seguir auto-matándose.
Son guiñapos humanos envilecidos por una idea de país,
Inventada por los apóstoles de la muerte,
Que ganan con todos los lados de la moneda.

Hermanos cuyas conciencias se tiñen de sangre
Con el padecimiento de los hermanos que escapan de los condones,
Dejad en paz las armas para que puedas extender un cheque en blanco a
La vida del que en este momento tienes en la mira;
A ti mismo…


lunes, 16 de julio de 2012

LAS COSAS DE MESALINA (Poema)

Cuando ella aparezca por ahí
No la incites ni la amilanes,
Déjala que llegue y que fluya.

No le dispongas fiestas,
No la presiones.
Si ella quiere acariciarte y merodear por tu sangre,
Déjala que elija la parte de tu corazón
Para herirlo o quererlo.

Permítele que haga mapas en tu piel
Y castillos de piojos en tu pubis.
No le indiques los senderos
Y menos situarle términos ni citas
A la cantidad de amores intentados
O las marcas de condones a comprar.
Déjala que sueñe en tu hombro
Con otros a los cuales seguramente les fue infiel
Por quererla codificar en una estadística canónica.

Cuando ella aparezca por ahí
No indagues por su nombre,
Solo fíjate en su mirada
Y alquila su alma en un crucero
En el cual quepan los cadáveres de los tres.

No le hables en voz alta ni al oído.
Permítele que tú seas su juguete,
Déjala que maúlle y que ronque;
Y que por supuesto se orine en tus zapatos,
Y defeque en tus bolsillos de vez en cuando.

Cuando ella aparezca por ahí
Y tú no quieras que se marche,
Considérate desquiciado, embrutecido y estúpido,
Pues es la manera única de coexistir para siempre
Con ese alguien que solo puede hallarse,
En los 35 minutos perpetuos que suman
Flirteo, orgasmo y clímax.




domingo, 15 de julio de 2012

SALMO 1963 (Poema)

La decencia no es la valentía
de los cobardes.
Es el gato que maúlla a la luna
y alborota las noches.
No es el calor en las sábanas,
ni la flor ofrecida,
ni tú impronta en la crema dental.
La decencia anda en los diccionarios pretendiendo
ser encarnada,
en las enciclopedias invocando
ser aprendida.
Transita pero no hay camino.

Un decente es un animal distinto.
Habla de todo.
Pone al derecho la vida.
Deja al lado del camino una sonrisa.
La melancolía iluminada.
La jauría de un beso
en el respaldo de tú retrato.
La arena dorada que reclama las excusas.
La decencia hace pis a cántaros
y las oraciones que recita
se venden menos que los panes integrales.

Un decente es un animal sin color.
Adora la soledad de las ventanas.
El rojo de la luna.
Los senos aturdidos.
La calle tocada por el fuego.
La audacia sexual en los cumpleaños.
La marginalidad de las heces de los perros.
La donación de las hojas muertas.
El romance de tú intimidad
con mi imaginación anegada.
Los decentes se ganaron la pereza de la luna
y la música de fondo está hecha con la piel
de lo clandestino.
El modus vivendi de un decente
está trazado por los sueños de la tinta
que insinúa el nombre
y la liturgia.

Vertiginoso salpica el tiempo el canto del pájaro
mientras el mármol del silencio
no acepta mi nombre en la lápida.